Eficiencia ambiental

Buenas prácticas.

ACCIONA Infraestructuras cuenta con procedimientos y buenas prácticas específicas para prevenir y minimizar el efecto sobre el entorno y de forma anual se establecen objetivos concretos en diversas áreas de actuación.

Asimismo, cada obra evalúa, en base a unos parámetros previamente establecidos, cuán significativo es un aspecto medioambiental. De esta forma se deciden las buenas prácticas necesarias para evitar así los efectos negativos sobre el entorno.

Ejemplos de buenas prácticas

Proyecto Métrica, excelencia en la gestión de información ambiental

Proyecto métrica

Durante 2007 comenzó el desarrollo del Proyecto Métrica para facilitar la gestión de los indicadores ambientales de toda la compañía. El proyecto busca la mejora en la gestión de la información ambiental que se maneja en las distintas actividades de ACCIONA, así como responder adecuadamente a las crecientes demandas de transparencia informativa.

La herramienta Métrica, además de servir de base de datos de indicadores ambientales, cumple con las siguientes exigencias de mejora en la gestión ambiental:

  • Reforzar el sistema de recogida de información en el centro en el que se genere hasta el nivel desagregado máximo alcanzable.
  • Evitar duplicidades en datos.
  • Crear información consultable y agregable para confeccionar informes por actividades, empresas y líneas de negocio y/o geográficamente.
  • Obtener un cuadro de mando con indicadores para cada una de las líneas de negocio.
  • Con la implantación de esta herramienta se mejora la gestión ambiental, mediante el control y el seguimiento del desempeño de cada uno de los procesos, independientemente de cual sea la actividad que los genere.
Prevenir polvo y partículas

prevenir polvo y partículas

Con la finalidad de prevenir el polvo y las partículas que se generan en la ejecución de una obra es muy importante que la zona de tránsito de máquinas, carga y descarga, acopios, etc. se mantenga en condiciones que eviten la emisión de polvo.

Para ello se realizan las siguientes acciones:

  • Regar dichas áreas para mantenerlas húmedas, pero sin charcos.
  • Extender material granular (reutilizando materiales rechazados o sobrantes de tamaño adecuado) por las zonas de más tránsito.
  • Controlar los movimientos de maquinaria en la obra (fundamentalmente durante las excavaciones) y en sus accesos, limitando la velocidad, sobre todo en días secos y con viento.

Es muy importante:

  • Diseñar un plan de riegos para zonas de tránsito de tráfico pesado, siendo los riegos más intensos en época seca.
  • Disponer de sistemas de lavado de ruedas de vehículos de carga y maquinaria en los puntos de incorporación a las vías de comunicación existentes.
  • Ubicar la actividad que genere el polvo (por ejemplo: acopios pulverulentos, corte de elementos cerámicos, taller de carpintería, etc.) en un lugar protegido del aire y sin corriente siempre que sea posible.
  • Emplear maquinaria de corte de cerámicos y radiales con sistemas con agua que favorezcan la precipitación del polvo emitido.
  • Colocar pantallas para contener el polvo (fijas o móviles) en zonas cercanas a viviendas donde se pueda afectar al entorno, a fin de evitar los daños que puedan provocar la dispersión de polvo a otras zonas.
  • Tener siempre en cuenta que no suponga un peligro para el trabajador la concentración de partículas.
  • Utilizar siempre trompas para bajada de escombros desde los distintos niveles de una estructura, protegiendo además con lonas el contenedor o zona en la que desemboquen los mismos.

 

Paliar el ruido

palir ruido

El ruido es otro de los impactos medioambientales que se producen en el entorno de una obra debido a la maquinaria que interviene como compresores, grupos electrógenos, grúas, dumpers, excavadoras y camiones de transporte durante el movimiento de tierras, entre otras.

En este sentido es de vital importancia llevar a cabo estas buenas prácticas ambientales para reducir en lo posible el ruido:

  • Comprobar la homologación CE sobre emisión de ruido con el fin de mantener los valores indicados en la normativa.
  • Llevar un mantenimiento general periódico para evitar desajustes que puedan provocar el incremento de las emisiones de ruido.
  • Instalar silenciadores en las máquinas especialmente ruidosas (compresores, grupos electrógenos, etc.).
  • Emplear la mínima potencia en la maquinaria compatible con las operaciones a realizar (las menos potentes generalmente son más silenciosas, a igualdad de dispositivos silenciadores).
  • Parar los motores de las máquinas cuando no sea necesario su uso, siempre que sea posible realizar un esquema con un itinerario de tráfico de maquinaria en el que se señalen las zonas sensibles al ruido en las proximidades de la obra (colegios, hospitales, viviendas...), marcando límites de velocidad y eligiendo caminos que eviten el paso por las zonas sensibles.
  • Hacer entrega del itinerario recomendado a los operarios de la maquinaria y colocarlo en lugar bien visible para conocimiento de todas las personas de la obra.
  • Colocar la zona de acopios en lugares con acceso rápido para la maquinaria.
  • Ubicar las instalaciones de la obra en lugares abrigados, no amplificadores del ruido.
  • Instalar barreras para impedir la propagación del sonido.
  • Utilizar trompas de plástico para evacuar los residuos, y preferiblemente forradas con material amortiguador y aislante del ruido.
  • Reducir la distancia de caída libre de materiales y evacuación de residuos, con por ejemplo, la colocación de redes situadas a medio nivel para recoger los elementos al desencofrar para evitar golpes a las estructuras.

 

Protección frente a posibles vertidos

Posibles vertidos

ACCIONA Infraestructuras pone especial atención a la prevención frente a posibles vertidos en la realización de sus obras.

A continuación, se muestran unos ejemplos de buenas prácticas:

  • Efectuar las operaciones de mantenimiento de la maquinaria y otras operaciones con productos peligrosos, en lugares específicos dentro de la obra, disponiendo los mismos alejados de los cauces y de la red de saneamiento, realizando las reparaciones de la maquinaria y otros trabajos sobre una solera de hormigón con un punto bajo para la recogida de los posibles derrames, o con una pequeña barrera perimetral para formar un cubeto.
  • Evitar el vertido de lechadas y restos de hormigón y mortero a la red de saneamiento o cauces. No realizar el lavado de canaletas o cubas en zonas próximas a cauces.
  • Construir un pequeño murete de ladrillo, bloques o similar en la zona de ubicación de los silos de mortero, para hacer las funciones de balsa de decantación del material que se forme por los derrames accidentales, para ser retirados periódicamente a contenedores y vertederos autorizados evitando así que lleguen al alcantarillado o a los cauces de la zona.
  • Preparar zonas de limpieza de elementos de hormigonado en la obra (fosas impermeabilizadas, contenedores estancos,...) de manera que se concentren los vertidos en estos puntos y sea más fácil su tratamiento. Señalizar estas zonas para que todas las personas de la obra que lo necesiten puedan utilizarlas.
  • Proteger los imbornales cercanos para evitar vertidos incontrolados a los mismos con:
    • Colocación de barreras de sedimentos formadas por ladrillos de hormigón.
    • Formación de zanjas drenantes antes de los imbornales o cauce y favorecer la recogida del vertido en un punto localizado.
    • Tapar los imbornales cercanos, teniendo en este caso cuidado de permitir el flujo de agua durante las lluvias.
  • Mantener las pendientes adecuadas durante los trabajos de movimiento de tierras para favorecer la concentración del agua en un punto desde el que pueda ser evacuada, o se favorezca su evaporación.
  • En caso de trabajos cerca de un cauce, extremar las precauciones para prevenir la caída de materiales al mismo. Realizar cunetas perimetrales para encauzar los finos arrastrados hasta una balsa o zona de decantación.
  • Mantener limpia la obra para disminuir arrastres de partículas y elementos por la escorrentía en la zona hasta los imbornales o cauces cercanos.
Gestión de residuos

residuos

En la ejecución de una obra irremediablemente se generan residuos, algunos no peligrosos y otros sí. Con el fin de minimizar los mismos, ACCIONA Infraestructuras lleva a la práctica las siguientes acciones:

  • Acopiar tierra vegetal para poder ser reutilizada en la mejora ambiental al final de obra.
  • Reutilizar tierras sobrantes en la regeneración de zonas deprimidas o en rellenos de antiguos préstamos.
  • Evitar demoliciones y derribos por mala ejecución.
  • Prescindir de comprar materiales en exceso.
  • Demandar las protecciones adecuadas durante el transporte de materiales para evitar roturas.
  • Reclamar envases retornables, reutilizables o reciclables en las compras de materiales.
  • Solicitar materiales con las dimensiones más adecuadas a su colocación para evitar recortes sobrantes.
  • Acondicionar los puntos para la limpieza de los elementos de hormigonado y tratamiento de los residuos como inertes, una vez fraguados.
  • Comunicar e informar a todas las personas de la obra que intervienen en la generación de los residuos, del sistema de selección de los mismos, con indicación de los lugares que pueden utilizarse para el acopio de los mismos hasta su retirada.

En lo relacionado con los residuos peligrosos:

  • Estudiar alternativas para utilización de productos que no generen residuos peligrosos.
  • Disponer en la obra de material absorbente (serrín, arena, polímeros para hidrocarburos...) para contener y recoger los derrames de residuos y productos peligrosos líquidos que puedan producirse.
  • Habilitar una zona para realizar el mantenimiento/cambio de aceite de la maquinaria. La zona estará señalizada y será accesible a los vehículos. En ella se realizará una impermeabilización del suelo, deberá estar alejada de focos de ignición, cauces y arquetas pluviales. El aceite usado se tratará como residuo peligroso.
  • En el caso de derrames accidentales de residuos o productos peligrosos líquidos, se contendrá el derrame con productos absorbentes: serrín, arena, polímeros..., la mezcla debe acopiarse en el bidón de residuo peligroso catalogado como 'material impregnado con aceite' o 'tierras contaminadas'.

 

Minimización del uso del agua

consumo de agua

ACCIONA Infraestructuras se encuentra desarrollando un ejemplo de optimización del uso del agua en proceso.

A partir de diversas experiencias piloto de reutilización de agua en obras concretas está construyendo un manual para generalizar dichas prácticas al conjunto de obras emprendidas por la división.

Se trata de una iniciativa importante ya que el consumo de agua es uno de los insumos relevantes de la división de Infraestructuras alcanzando 985.364 m3 en el año 2007.

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